El futuro con Le Corbusier

En 1919 un arquitecto adherido al expresionismo alemán y puente con el Movimiento Moderno, Walter Gropius, publicaba el manifiesto de la Bauhaus. La ilustración de la cubierta del manifiesto era una xilografía de Lyonel Feininger que representaba una catedral medieval con rasgos cubistas, constructivistas y expresionistas: era la imagen, como diría cuatro años después Schlemmer, de “la catedral del socialismo”, que quería construir quienes tenían fe en el futuro, símbolo de un proyecto de restauración de la dimensión social del hombre a través de las artes, reunidas en torno a la arquitectura. “Tenéis que hacer lo que la gente hacía antaño: el arco gótico, las catedrales e iglesias góticas eran la expresión directa del pueblo de aquel entonces (…); tenéis que hacer por la gente de hoy lo que la gente de entonces hizo a través de la arquitectura gótica.

El más explícito en la defensa de la arquitectura gótica fue Le Corbusier que en 1934 veía en gótico un estilo internacional y socialmente idealizado. Decía, por ejemplo: “cuando eran blancas las catedrales, la participación, en todo, era unánime. El teatro estaba en las catedrales, montado en tablados improvisados en medio de la nave. El pueblo era adulto y dueño de sí en la catedral completamente blanca.”

Las catedrales contemporáneas estaban por construir. Para este arquitecto, el nuevo museo, tanto por dentro como por fuera, debía ser como una catedral gótica blanca para el futuro de los nuevos tiempos en la que el espectáculo debía de estar también incluido.

Decía: “La catedral no es una obra plástica; es un drama: lucha contra la fuerza de la gravedad”.

Le Corbusier para una Alemanía devastada

El Senado de Berlín organizó en el año 1953 una exposición internacional de la construcción conocida como :

“Interbau”. La misma se realizó en el devastado barrio de Hansa, con el fin de satisfacer la demanda de alojamiento y vivienda de posguerra.

Le Corbusier proyecta “La ciudad contemporánea de los tres millones de habitantes” en 1922 y en 1925 expone el “Plan Voisin de París”, que rápidamente se convierten en unas de sus propuestas urbanas más importantes. Tres años después, en 1928, gracias a su iniciativa se crearían los CIAM y en 1929 publicaría la primera edición de su “Oeuvre Complète”.

Es considerado uno de los padres del Movimiento Moderno en arquitectura y uno de los arquitectos más importante del siglo XX, conjuntamente con Walter Gropius, Ludwig Mies van der Rore y Frank Lloyd Wright.

Abre su propio estudio en 1922, en el número 35 de la Rue de Sèvres, en París. En esta década desarrolla una gran actividad propositiva y realizará multitud de actividades como pintor, ensayista y escritor. En paralelo, como arquitecto proyecta algunos de los iconos más reconocibles de la arquitectura moderna y contemporánea.

Breve conclusión a Le Corbusier

En contraposición a los “museos ilustrados”, los nuevos movimientos arquitectónicos reivindicaban como momento fundacional las catedrales góticas medievales. Es curioso como todo “avance” pretende basarse y fundamentarse en los tiempos anteriores contra los que luchaban los que “ahora” era objeto de crítica y de nuevos ideales. Cualquiera podría hacer la crítica fácil de que el hombre transfigura su pasado para “saltar” a un futuro pleno de promesas y beneficios para la humanidad. Pues bien, yo hago esta fácil crítica. El olvido de la complejidad de la historia es una de las notas que definen al hombre contemporáneo.