El falo, ¿Se percibe lo que sobresale?

Así es como terminamos por “concebir” el poder, representándolo por el falo, por mucho que sean las mujeres de las que se dice paradójicamente, que «conciben». Este último «concebir» es una trampa más del lenguaje, que le vamos a hacer…

Pero las cosas no son tan fáciles y no se pueden reducir el movimiento feminista a una sola imagen, aunque sea en forma negativa: el falo.

El falo sobresale porque puede, porque él sí puede: Dios, el Padre, La Ciencia, El Capital, Las Nuevas Tecnologías, las carreteras principales, las torres de los Templos, los miranetes, etc; hay muchos más ejemplos.

El falo salvador

Siempre hay un salvador que él dice que sí puede y que él nos salvará. Habrá quien prometa, fingiendo, que nos emancipará y liberará. Siempre habrá «mejoradores» de la moral, usando el término nietzschiano.

¿Y qué hay de la mujer?

Pues es como un vacío, como una nada, como la muerte, como la oscuridad para siempre. Pero puede que la mujer ya no sea nunca más así, como ha sido hasta ahora. Y son las nuevas tecnologías principalmente, las únicas que pueden hacer este cambio real y efectivo en la mujer y para ella.

Si las nuevas tecnologías no son capaces de cambiar el rol social de la mujer, no habrá padre ni madre, hermano o hermana, árbol o árbola, señores y señoras, ni ciudadanos y ciudadanas, ni legislación impuesta sobre el lenguaje que pueda hacer que la mujer supere este vacío…El hombre también es víctima del cambio histórico. Todos lo somos.

El falo, educación y trabajo

Es un despilfarro de imaginación, pensamiento y acción, intentar por transformación educativa, legislativa o activista que hombre y mujer hagan su trabajo a nivel igualitario, imposible; sea el que sea este cambio, doméstico o profesional, alimentará su historia con vanas ilusiones de igualdad en la división del trabajo. No habrá el…: tú haces esto y yo me encargo de lo otro.

El falo tecnológico

La polémica actual sobre la identidad de género, y posiblemente algunas otras identidades, son el efecto de la aproximación causal biotecnológica, no el motivo libertario de todo un colectivo. No se lo digáis a nadie, pero cuando la tecnología sustituya completamente la reproducción humana, las controversias identitarias desaparecerán o se transformarán inimaginablemente.

La furia feminista que estamos viendo es el efecto de las nuevas biotecnologías que ya están abriéndose paso ideológicamente en la sombra. Ellas no lo saben, nosotros tampoco. Pero en esto precisamente consiste la ideología tardocapitalista.

Cuando el rencor feminista desvele su causa, es decir, cuando sea patente el verdadero transfondo ideo-biotecnológico que mueve el falso empoderamiento, entre hombres y mujeres habrá la misma diferencia de la que hay entre una persona de raza negra y un «blanco». Habrá lucha, pero será de una índole imprevisible para todos y en absoluto una continuación de lo que ahora estamos viendo en el activismo feminista. En otras palabras, habrá un ruptura con emergencia repentina de un fenómeno social identitario completamente nuevo.

El vacío de la mujer será también para los hombres.