EL TOC (TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO)

El TOC, afecta a Ana la protagonista de esta historia. Bruno se enamora de ella y decide ayudarla. Ana hace listas de palabras, repite y hace repetirlas a los demás, se lava las manos tres veces antes de comer, decide qué ropa ponerse echando unos dados que siempre lleva encima, etc. Pasa algo, Bruno le ayuda a viajar a Berlín y cumplir su sueño; y así lo relata: “Utilizó esa palabra: alma. Quería verlo todo, conocerlo todo. Quería viajar, preguntar, investigar”. Y Ana dijo por fin: “Todo esto no significa que esté curada. Significa (…) que soy más que mi trastorno, que unas siglas no bastan para definirme. (…) que no todo en mi vida depende de esas siglas….

 

EL TOC Y LA PSICOLOGÍA

Que en esta novela Ana tenga que conformarse con vivir con su trastorno y que no se resigne a que unas siglas la definan, es lo que nadie entiende. Los psicólogos no lo saben, ni les interesa; pues están subordinados a la biología. Y la biología lo reduce todo al principio de adaptación al entorno u homeostasis. La homeostasis es como el regulador de temperatura de un sistema de calefacción: cuando se llega a un determinado valor, máximo o mínimo, se detiene o se enciende la máquina
Se detiene si la temperatura es alta y se enciende si es baja. Pero esto no sirve para nada a Ana. Ni le sirve, ni la define. Porque es un mecanismo biológico de repetición acentuado en ella. Todos tenemos ritos diarios, repeticiones y ritos, a pequeña y gran escala. es decir, solo en un día, a menudo, siempre, casi siempre, etc, y para toda la vida. Y cada uno tiene el suyo.