LA CLAVE DE ACCESO AL SISTEMA

La clave de acceso, no nos lo permite, la contraseña no es la correcta, etc. Todas estas respuestas, tan iguales, y repetidas, no  apuntan a nada bueno; y temiendo hacer una crítica fácil, nos obliga en algún modo coactivo.

LA CLAVE DE ACCESO AL ADN

Si fuera una serie de código de ADN tendría un aspecto muy parecido; por no decir casi igual. Pero no hay dos individuos con ADNs exactamente iguales. Pero el ADN también obliga.

LA CLAVE DE ACCESO SEGÚN NORTE O SUR

El caso es que hay las mentes analíticas. Las podemos llamar mentes de norte, puritanos, analíticos, cientificistas y democráticos. Ellos SÍ funcionan, son más eficientes y colaboradores. No es que conozcan las claves de acceso en general; más que eso, precisaron minuciosa y trabajosamente algunos códigos.

No como nosotros que somos unos festeros, salvajes y otras alimañas sureñas imprecisas; de los que, dicho sea de paso, se ve claramente que les resultamos imprescindibles, ya que formamos parte de su mercado y éxito.

No es que seamos tontos, es que sabemos que siempre ha habido códigos: por ejemplo, el código de la Virgen del Rocío, el código del jornalero, del tractorista, del fallero.

Hablamos o nos vestimos como dice el código.

¿Y si en el futuro se unieran ambas fuerzas: las sureñas y las norteñas.? El compromiso para fundir fiesta-sureña, y colaboración científica, se instaurará. Por mí, que no quede. Pero hay motivos para dudar.

También hay soñadores al norte. ¿Psicópatas? ¿Atormentados?: la imagen superior es de Martin Lutero.