Asomado al balcón de la colmena de apartamentos, Ramírez fumaba su cigarrillo como si fuera el de llegar a casa tras el trabajo y miraba la lejanía.

Compartido, austero y por supuesto económico, era su hogar; y la distribución del mismo le facilitaba la convivencia con su compañero…; juntas todas estas características, presentaba la estancia la paz suficiente como para holgar a sus anchas.

Un umbral nada más traspasar la puerta principal, distribuía los diferentes espacios. A la derecha la cocina un tanto abandonada, tal cual como su misma impostura de soltero sin partido ni ganancia. A la izquierda el salón, cómodo y amplio, dividido en dos partes separadas por un espeso pero traslúcido tabique duro como una rosa del desierto.. Justo enfrente estaba el baño, por si se daba la ocasión de ir con prisas teniendo el acceso directo y rápido.


Al menos, no dependo de nadie, y cuando no tengo que trabajar hago lo que me viene en gana — se dijo a sí mismo con la esperanza de creerse.


En el horizonte el espejismo de la gran planicie o el mar, y en primer plano, el gran solar que se extendía perfecta y circularmente alrededor de todo su entorno.


La colmena, como un árbol sin ramas, como un poste grueso de luz erguido, como una torre de defensa para hacerse fuertes, edificada con módulos de cemento y coronada por una diversidad curiosa de antenas, palos metálicos y cables para-vientos, se levantaba ella sola, como el centro del mísero y seco páramo en el que podría haberse transfigurado un hábitat humano. Ni abeja con vida, ni verde planta, ni viento refrescante; y la atmósfera extrañamente transparente como el cristal; y el suelo ocre o naranja.


Habitada por ingenieros de información, todo el edificio fue diseñado como repetidor, amplificador y receptor de señales. Un faro guía para los transportes: cargueros, de pasajeros, para turistas o buques militares. Un punto en el espacio que trazaba los márgenes y bordes de las rutas más seguras y eficientes.


Asomado al balcón, Ramírez tuvo que volver al monitor; el tráfico dependía de él y su destino definitivo también. La soledad de todos eran sus funciones y su servidumbre.

Para ver descripciones en otros Nano Relatos, pica: Espacios de arte compartidos

Y para otro más “optimista”: No es imposible hacer el amor, hombre.