Los participantes en XXII Encuentro para la recomposición de la psicopatología y sociopatatía ya empezaban a ocupar sus asientes respectivos. El comité de preparación previa CPP ya se había ocupado de todos los detalles puesto que su trabajo cubría prácticamente la organización entera de todas las sesiones y subsesiones. Los turnos de palabra para el último evento que cerraba el encuentro ya estaban listos: sólo podían intervenir los tres representantes con más apoyo dentro de la Herpe (High Experience Remove Psicopatologic Estation) y en sucesión dinámica, es decir, podrían interrumpirse dentro, por supuesto, de las más básicas reglas de cortesía. Esta sesión final debía fijar el documento oficial manifiesto del XXII Encuentro para su posterior publicación. Nunca se sabe, sin embargo.


Empezaba el primer turno de palabra el agente de la DPN o Definition Psicopatogia Normal, Rody Gallager:

— Caballeros y señoras — sus primeras palabras ya levantaron los primeros murmullos de parte del auditorio con cierta desaprobación.. Nuestra función en el seno de nuestro mundo nos conmina para llegar a un acuerdo final. Yendo al grano, he de decir que si no conservamos los primeros principios de nuestra gran organización, podríamos perder el control y poder sobre nuestro ámbito de trabajo en nuestra sociedad tan necesitada, por otra parte, de nosotros.


Amancio Díaz, máximo agente, imagen y palabra de la PAM (Psicopatogía Abierta al Mundo), suborganización de la Herpe de origen y habla hispana, y con su siempre tono moderado y talante prudente y cauteloso, tomó su turno para decir que no se podía empezar el debate de cierre del encuentro alarmando al resto de la organización, y más teniendo en cuenta el objetivo tan noble como el de la redacción del documento oficial, y añadió:

— Nuestra suborganización propone, precísamente para seguir en la pomada (sic), cambiar el primer principio número IV, y el V, ambos obsoletos y denigrantes para el colectivo e identidad de la soy orgullosamente representante — mientras esto argumentaba se limpiaba la gafas, aparentemente a modo de preparación y precalentamiento, no muy elegante, por cierto, pero por lo visto imprescindible para su modo de dirigirse a su colegas.

— ¡Pero eso es inaceptablemente insuficiente! — replicó desde su sitio Steve George. Si de verdad queremos sobrevivir tenemos que modificar los primeros principios I y II, donde se dice que, los objetivos fundamentales de la HERPE son, 1) No el control político en el seno del cuerpo social en el que estamos integrados, sino la salud normal y corriente de los trabajadores, su estabilidad psicopatológica y sociopática.


Como ya se sabía de antemano, el debate final serviría para poco; los documentos de esta índole salían adelante como salen muchos manifiestos de otras organizaciones, a saber, gracias al azar y a la urgencia que imprimía las normas vigentes de publicación para todo los estados.

El debate continuó, a pesar de todo, por varias horas. El narrador y periodista que esto escribe se ve en la obligación de abreviar el transcurso de lo sucedido por razones similares a las válidas para cualquier publicación; ésas que acabo de explicar justito más arriba.

— Quisiera resumir nuestra posición, si me dejan, para acabar, caballeros y señoras — así volvió a tomar la palabra el señor Rody. Nuestros primeros principios, como toda metafísica psicopatológica y sociopatológica que se precie son todos ellos interpretables; por tanto debemos dejarlos como están. Todos sabemos que el documento final no conllevará grandes cambios — de nuevo así de desvergonzada y descaradamente advertía al auditorio. Esta es la definitiva posición de la DPN.

— Está bien — intervino Steve sabiendo que Amancio Ramírez ya no iba a pronunciar parlamento alguno, su seguridad al respecto venía causada por el achicamiento connatural a su “etnia”. Sabemos que no debemos despreciar el aspecto político de la cuestión; además de que también vienen recogidos otros principios. Sin embargo, y como remate, quisiéramos “poner en valor” — nadie sabía el significado exacto de esta expresión tan manida — que a pesar de que el sector trabajador de la población está cambiando impredeciblemente, sigue existiendo la necesidad de averiguar el tipo de técnicas que han de usarse en nuestras consultas y reuniones con las empresas.


El narrador que esto escribe se ve obligado otra vez a resumir lo sucedido en el lance final. Mi jefe podría matarme:

Mientras Rody Gallager se esforzó en todo momento por preservar la reproducción y continuidad de la HERPE, Steve George se mantuvo hierático de planteamiento en los aspectos relativos a los cambios en la composición social e individual del ámbito de trabajo al que accedían y en el que trabajaban.


El problema de fondo es que nuestros androides-trabajadores ya no aprendían de la experiencia. Algo de lo que los psicopatólogos tenían mucha práctica y dominio. El verdadero problema es que los androides-trabajadores se aburrían tremendamente; las nuevas generaciones de éstos estaban ya casi al borde del bloqueo psicopatológico. La depresión artificial no estaba en los planes, ni de la HERPE, ni tampoco bajo los dominios de las grandes empresas privado-públicas, las GPPs.

Sigue en: Sesiones de pruebas previas en la Herpe.