La Herpe tenía una nueva área de trabajo. ¡Gracias a Dios! — Se complacían casi todos los miembros de la organización.

Desde que el diseño CBA dejó de estar en el aire y pasó a su fase de pruebas previas, los psicopatólogos y sociopatólogos de todo el orbe empezaron a tener mucho trabajo, y por tanto, a respirar tranquilos.

El nuevo diseño contra el desencantamiento del mundo, el aburrimiento y la apertura a nuevos claros del bosque, era la esperanza, no sólo de psicopatólogos, sino que también era “la gran esperanza” de las grandes empresas privado-públicas GPPs; si este nuevo diseño no cumplía con sus funciones las GPPs tendrían problemas para ordenar la población y centralizar todos los canales comunicativos mundiales. Cualquiera puede imaginarse fácilmente el gran problema contra el que se enfrentaban.

En plena fase de pruebas, cuatro psicopatólogos y sociopatólogos de la HERPE, chequeaban el nuevo diseño en múltiples unidades de androides prototipo. Esta vez el implante nanobiológico con el que pertrechaban a estos prototipos se componía de procesadores 3D sintetizados con una variante de la molécula del LSD.

La extensión del programa en la que estaban inmersos se centraba en la capacidad creativa-imaginativa de apertura, un submódulo más de todo el programa contra el desencanto. Este submódulo debía ponerse a prueba en las innovadas unidades prototípicas en la forma de la cuantificación de dos variables principales: en primer lugar se trataba de medir el parecido sonoro rimante del poema, y en el segundo y último paso, medir el grado de sublimación del significado poético.


La cola de trabajo llovía del cielo. Los algoritmos de ordenación de cola para las pruebas previas no daban a basto.

Rody Gallager tenía esperando en su hall central a Paty Rodríguez, prototipo nº 23, ya más de una hora. La hizo pasar a su despacho y le sugirió que se sentara delante de él y que se relajara, que la prueba no iba a llevarles mucho tiempo y que, a la postre, había que tener en cuenta que no era definitiva. Después de mantener una breve charla con ella para romper el hielo, le indicó que cuando quisiera y se sintiera inspirada podía empezar.


Paty suspiró, y sin prisas comenzó a recitar su creación poética:

¡Tara, para!, ya que nada domas.

¿Tara? ¡Para nada! Doma el diario.

Precario a diario, propio es el transhumano.

Vivo mejoras, puro tu diario.

Transhumano, duras serán tus domas.

Y a diario, sin diario, impropio ser ganas.

 

Durar… el humano impropio gana.

Durar… el humano quiere ser transhumano.

 

Triste el humano y el transhumano.

Pierde el propio diario

y gana el mismo de siempre: el gran Amo.


Paty paró un instante su recitación, y le dijo a Gallager que esta era una primera parte de su composición y que la segunda, que la daría a continuación, era parte de otra que implicaba mucha más extensión y que su intención era hacer una futura recopilación completa para más adelante. Gallager asintió complacido y le dijo que, por favor, continuara. Siguió pues Paty:


La falta que te lastra,

la ciencia la suple humano.

Los ídolos que adorabas, han muerto,

están en cama yaciendo,

y flácidamente los arrastras.

Ahora de la falta solo de ella queda un resto humano.

 

Carente de armas fueron tu destino.

La paciencia de la ciencia hizo de tu resto, un transhumano.

Antaño la querencia en tu centro estaba,

ahora descentrada, gran amaño de la técnica,

en manos de la ciencia estás, humano.

 

Humano y transhumano.

Transhumanos los dos sois.

Transhumano, demasiado transhumano.

Enlaza con: XX Encuentro de la gran Herpe.